Tengo toda la pinche semana tratando de deshacerme de este cúmulo de sentimientos que me llevan nuevamente al profundo pozo de la depresión como dice mi terapeuta.
Aunque en realidad ya no es tan fuerte como antes más bien mi cuerpo se siente completamente exhausto, ya que toda la semana pasada he estado luchando en una batalla como esas de película épica contra mi misma.
Sí, una batalla en la que estoy tratando de desenredar la madeja de sentimientos y manifestaciones físicas de mi cuerpo ante los problemas simples y cotidianos.
Cabe mencionar que hace 3 semanas no voy a mi taller, por un momento pensé que es el ancla que me mantiene atada a tierra pero recordé que en realidad lo que hago en ese taller es aprender y hechar mano de las herramientas necesarias para tomar decisiones en una forma reflexiva y relajada de tal manera que no me generen conflicto ni me afecten físicamente y aunque suena sencillo no lo es ni tantito.
Creo que por lo que debo de empezar es entender que no puedes borrar en 5 meses treinta años y un ideario aprendido de los "Dioses" que yo misma puse en un pedestal, es difícil humanizarlos en dos patadas y más aún entender que ahora soy capaz de tomar mis propias desiciones en función de mis necesidades y mis valores.
Aunque por supuesto resulta demasiado complicado cuando los "Dioses" se rehúsan a bajar de ese pedestal y por supuesto a ceder el control y el mando. Me siento de verdad como si me hubieran pasado tres camiones por encima, pero también me siento feliz del avance que he tenido.
Hay todavía mucho por mejorar, por avanzar, por deshechar, por cambiar, por replantear. Pero aquí estoy dispuesta a la batalla con todo, dispuesta a entregar todo en el intento cuerpo, alma, corazón.
Ya probé la felicidad y me gustó y como dice una frase que me encantó:
"Por que contentarse con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar"
Así es que no estoy dispuesta a volver allí a ese lugar frío y oscuro que mucho tiempo fué mi refugio, mi excusa, mi único espacio, mi escape ya no más prefiero la luz aunque algunas veces me lastime tanto los ojos que parece que me van a sangrar.


Los guerreros nunca se dan por vencidos!!
ResponderEliminarAvantti, siempre avantti!